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Fase II

La segunda fase (de 2010 a 2015) presenta como principales metas la creación de nuevas áreas, la consolidación de áreas protegidas y la capitalización del FAP.

La segunda fase del Programa cuenta con un presupuesto de 121 millones de dólares, incluyendo una contrapartida de los gobiernos federal y estatales, y se inició en octubre de 2010, con la liberación de 5 millones de reales, correspondientes a la primera cuota de la donación del BNDES, de un total de 20 millones. Además de esa contribución, el KfW y el Banco Mundial aportan 20 millones de euros y 15,9 millones de dólares, respectivamente.

Las metas de la Fase II son las siguientes:
· Apoyar la creación de 13,5 millones de hectáreas de nuevas AP de protección integral y uso sostenible.
· Consolidar 32 millones de hectáreas de AP apoyadas en la primera fase, incluyendo 6,5 millones de hectáreas de AP que aún no cuenten con el apoyo del Programa. Se prevé la consolidación de 23 millones de hectáreas de grado I y 9 millones de hectáreas de grado II.
· Capitalizar el Fondo de Áreas Protegidas (FAP) en 70 millones de dólares, correspondiente a la suma de la capitalización de la Fase I (24,28 millones de dólares) y lo que será capitalizado en la Fase II.

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¿Por qué apoyar el Programa ARPA?

Apoyar al ARPA significa contribuir a la protección de la Amazonia y de su capital natural, incluyendo su capacidad de prestar servicios ambientales esenciales para la vida del país y del planeta.
Además de hacer contribuciones para construir el ARPA, también se pueden hacer donaciones al fondo que garantizará el mantenimiento a largo plazo de las áreas protegidas creadas e implementadas con el apoyo del Programa. Más información

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Sistema de Coordinación y Gestión del Programa ARPA (SisArpa)

El Sistema de Coordinación y Gestión del Programa ARPA (SisArpa) es un sistema accesible por internet para el monitoreo, la planificación y la gestión del Programa.

El SisArpa permite tanto rellenar la Herramienta de Evaluación de Áreas Protegidas (FAUC) y elaborar el Plan Estratégico Plurianual (PEP), que se describen en la próxima sección, como la revisión y aprobación de tales instrumentos por los puntos focales de los órganos gestores y por la UCP. Este sistema también contiene un módulo para la preparación de planes de trabajo y la planificación de insumos, integrado con el Sistema Cerebro, del Funbio.

La Herramienta de Evaluación de la Efectividad de las Áreas Protegidas (FAUC)

La Herramienta de Evaluación de la Efectividad de las Áreas Protegidas (FAUC, por sus siglas en portugués) permite evaluar la eficacia de la gestión de las AP y sirve como base para las acciones de planificación y monitoreo del Programa ARPA.
La FAUC permite seguir el avance de los procesos de consolidación de la gestión de las áreas protegidas en relación con las metas del Programa y dirige los esfuerzos de los gestores y los órganos de ejecución.

La FAUC evalúa treinta y tres requisitos de la gestión de las AP, subdivididos en seis elementos de evaluación (planificación, insumos, procesos, productos, resultados, reflexión y mejora), agrupados en dos subsistemas integrados: efectividad y avance.

La FAUC Efectividad incluye los treinta y tres indicadores y sirve para evaluar la efectividad de la gestión de la AP a nivel sistémico y local. La FAUC Avance abarca dieciséis indicadores, considerados como estándares de referencia, que muestran los avances en la situación de cada AP y se utilizan para evaluar los resultados del Programa.

La FAUC tiene su origen en la herramienta propuesta por la Alianza Forestal del Banco Mundial junto con WWF, denominada «Cómo informar sobre los avances en el manejo de áreas protegidas», también conocida como herramienta de seguimiento (Tracking Tool o TT), y fue introducida en el ARPA en 2004. Según la Alianza, la herramienta debe: ser compatible y comparable para la evaluación de las áreas protegidas apoyadas por el Banco Mundial y WWF; ser replicable; permitir un monitoreo en el tiempo; rápida y fácil de rellenar, sin exigir muchos recursos; poder ofrecer una puntuación; dar alternativas de respuesta textuales, etc.

La FAUC se desarrolló a partir de diversas adaptaciones de la TT para su uso por el ARPA, teniendo en cuenta las peculiaridades de la estructura de este Programa, tales como la inclusión de las AP de uso sostenible y la adecuación al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNUC), en un modelo de referencia de la Comisión Mundial de Áreas Protegidas (CMAP) de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

La FAUC es uno de los módulos que componen el Sistema de Coordinación y Gestión del ARPA (SisArpa). Para ver la herramienta haga clic aquí.

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FAP: quién es quién

La gobernabilidad del FAP se compone de dos instancias de decisión —el Comité de Administración (CA) y la Asamblea de Donantes (AD) — e instancias operativas, como se muestra a continuación:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

– Durante la segunda fase del Programa ARPA (2010-2015) el Comité de Administración hace las veces de Comité del Programa (CP) del ARPA. La Asamblea de Donantes está formada por los donantes del Fondo.

Instancias operativas:

  • Equipo UCP
  • Puntos focales
  • Asamblea de donantes Comité de Administración Sociedad Instancias de decisión
  • Donante Funbio/FAP AP Instancias operativas
  • Funbio/Comisión de Gestión de Activos

 

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Fondo de Áreas Protegidas

Un importante elemento innovador del ARPA en su primera fase (2003-2010) fue la creación del Fondo de Áreas Protegidas (FAP). Se trata de un fondo fiduciario de tipo fondo de donación o endowment fund, que invierte solo los rendimientos reales del capital depositado en el costeo de los gastos ordinarios de las áreas protegidas consolidadas por el ARPA, en actividades de protección, operación de las AP y mantenimiento de los consejos gestores.

El FAP tiene el carácter de política pública y de interés público, motivo por el cual el órgano que lo instituyó fue el Ministerio de Medio Ambiente. El Fondo Brasileño para la Biodiversidad (Funbio), ejecutor financiero del ARPA, se encarga de la gestión del FAP.

El fondo se creó para servir como un importante mecanismo de apoyo para la sostenibilidad financiera de las AP que apoya, que sea complementario al presupuesto gubernamental y que sirva como piloto para el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNUC).

Los fondos recaudados por el FAP y sus rendimientos no se utilizaron hasta el año 2011, como estrategia para capitalización y estructuración del Fondo. En la segunda fase del ARPA (2010-2015), la predicción es que el FAP reciba donaciones por valor de 45,72 millones de dólares, alcanzando un total de 70 millones de dólares, que se suman a lo que fue donado en la primera fase del ARPA, sin tener en cuenta los rendimientos procedentes de las inversiones financieras del FAP.

Para obtener más información, visite el Manual de Operaciones del FAP y el Reglamento Interno del FAP.
Vea las actas del FAP en la biblioteca del sitio.
Lea también la noticia sobre el lanzamiento del FAP.

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¿Qué es un área protegida?

Un área protegida (AP) es un territorio cuya protección está garantizada por ley, cuenta con un régimen de administración especial y tiene como objetivo conservar los recursos naturales y la biodiversidad existente en su interior.
El Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNUC) se estableció en Brasil en el año 2000 a través de la ley n.º 9.985, que establece los criterios y normas para la creación, implantación y gestión de las áreas protegidas en Brasil.
Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), las áreas protegidas son «una contribución esencial para la conservación de los recursos naturales y culturales del mundo.
Son valiosas para la protección de los hábitats naturales y de la flora y la fauna asociadas a ellas, así como para el mantenimiento de la estabilidad ambiental de las regiones que los rodean.
Las áreas protegidas pueden ofrecer oportunidades para el desarrollo rural y el uso racional de su entorno, generando ingresos y creando puestos de trabajo en investigación y monitoreo, en educación en conservación y en recreación y turismo.»
Fuente: Instituto Socioambiental (ISA) y UICN