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Entrevista con Roberto Ricardo Vizentin (mayo de 2012)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Entrevista con Roberto Ricardo Vizentin (mayo de 2012)

Presidente del Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio)

«El ARPA es fundamental para la gestión de las áreas protegidas»

 ¿Cuál es la contribución del ARPA para la preservación de la selva amazónica?

El ARPA, que es el mayor programa del mundo de conservación de la biodiversidad, ofrece un importante apoyo financiero para la gestión de las áreas protegidas (AP) de la región amazónica, tanto de las federales como de las estatales. Los recursos del programa se utilizan en la implementación y consolidación de las áreas. Para que se hagan una idea, en la primera fase, el ARPA dio apoyo para la consolidación de 43 AP, 24 de ellas de uso sostenible y 19 de protección integral, que representan el 42 % del total de áreas protegidas de la Amazonia. En la actualidad, en la segunda fase, dará apoyo a otras 13 AP federales, llegando a las 56, lo que representa 62 936 677,76 hectáreas de la región amazónica. Eso tiene un efecto directo en la protección de los bosques y de los demás recursos naturales de la Amazonia.

¿Cuál es la importancia del ARPA para la gestión de las áreas protegidas administradas por el ICMBio?

 El ICMBio aplica anualmente herramientas de evaluación de la eficacia de la gestión en las áreas protegidas federales. Tales evaluaciones muestran importantes avances y mejoras en los procesos de gestión y generación de resultados en las AP apoyadas por el ARPA. Como el programa cuenta con metas de consolidación establecidas durante la planificación anual de las actividades, los administradores tratan de alcanzar esas metas, lo cual contribuye decisivamente a mejorar la calidad de la gestión.

¿De qué forma usan las áreas protegidas el apoyo del ARPA para generar ingresos para las comunidades locales?

El ARPA apoya algunos proyectos para generar ingresos en las áreas de uso sostenible, como por ejemplo la instalación de una estructura para el procesamiento de castañas en la reserva extractiva del río Unini, en el estado de Amazonas, y la construcción de la Casa Familiar Rural en la reserva extractiva de Mapuá, en la Isla de Marajó, en el estado de Pará, donde se llevan a cabo capacitaciones en el ámbito de la gestión y la extracción sostenible, reuniones comunitarias y otras actividades. En cambio, en la comunidad residente en el asentamiento del entorno de la reserva biológica de Jaru, en Rondônia, el programa apoya un vivero de mudas de varias especies, entre otros proyectos.

¿Cómo fomenta el ICMBio la educación ambiental y la participación comunitaria en la gestión de las AP de la Amazonia?

 Nuestras AP cuentan con la participación efectiva de las comunidades, que tienen representación en los consejos gestores: el deliberativo para las reservas extractivas y las reservas de desarrollo sostenible y el consultivo para las demás categorías. Hay una implicación acogedora, que permite el intercambio de conocimientos, la cooperación y el compromiso de las partes para lograr una mejora progresiva de la gestión. La educación ambiental se viene usando cada vez más para aumentar la participación de las comunidades y construir un mensaje sobre el valor y el papel de las áreas protegidas en la conservación de los recursos naturales y la mejora de la calidad de vida de las personas. Nuestros gerentes y socios han construido localmente oportunidades y soluciones para implementar progresivamente esta importante atribución del Instituto.